Autoevaluación

Es increíble cómo pasa el tiempo y cómo se puede aprender tanto en unos cuantos meses. Este pensamiento resume lo que siento a día de hoy sobre el Máster FPELE.

Para poder analizar mejor en qué punto estoy y dónde quiero ir, es necesario plantear una serie de dudas:

¿Cómo he avanzado en mi proceso formativo?

Este máster me ha dado no solo los conocimientos que ya tenía, sino las ganas de seguir ejerciendo de profesora. Gracias a las clases que se imparten tanto en UB como en UPF, he podido ver dos grandes procesos:

  • Entender cómo ha evolucionado la evolución hasta hoy en día es un punto importante que me ha abierto los ojos. Desde la enseñanza tradicional hasta ahora ha habido un esfuerzo y una progresión increíble hasta poder ver quién es el verdadero protagonista de la enseñanza: el alumno.
    Gracias a Metodología he podido volver a revisar los conceptos más importantes para el aula, así como planificar nuestras actividades y cuál es la mejor manera de hacerlo. Además, esta asignatura, en conjunto con “Didáctica de los Textos Literarios” y “Cine y Literatura” me han aportado eso que tantas veces echamos en falta: imaginación y ganas de innovar.
    Además, poder entender cómo funciona la adquisición del lenguaje y las estrategias de los alumnos me ha hecho reflexionar sobre el porqué de estos y a ser un poco más empática con mis estudiantes.
  • Por otro lado, no puedo expresar con palabras todo el conocimiento de la lengua que he podido adquirir gracias a las asignaturas impartidas en UPF. Si bien es cierto que soy traductora y tenía nociones lingüísticas, los retos que se nos han planteado ha sido clave para llegar a entender nuestra lengua de una manera nunca vista antes.

¿Cómo concibo la enseñanza de ELE?

La enseñanza de ELE siempre me ha parecido un campo increíble. Enseñar tu idioma nativo y a la vez tu cultura es todo un reto. Esto es uno de las principales ideas que se me han planteado en el máster cuando pienso en la enseñanza en ELE: una carrera de obstáculos constante. Si os soy sincera, esta idea es de las que me gusta. Odio los caminos planos, llenos de flores. A mí me gustan las montañas que debes escalar y las rocas que hay que saltar, pues no hay mayor aprendizaje que la reflexión de un error. La enseñanza de ELE debe ser eso para mí, debe ser un reto constante para ser mejor docente y mejor puente de unión entre mis alumnos y el español. 

¿En qué medida se ha transformado mi visión en la enseñanza o práctica de ELE?

Al ser profesora de inglés durante tres años, he podido ver un cambio desde que empecé este máster: intento que mi discurso como profesora sea menor que el de mis alumnos, los motivo a que reflexionen sobre su progreso y les invito a subir materiales que encuentren y que crean que son de ayuda para sus compañeros. En definitiva: la enseñanza de idiomas, y en concreto la de ELE, es una reflexión constante que debe hacer no solo el alumno, sino el profesor. Cuanto más reflexionemos sobre quién somos o dónde estamos como docentes, más conscientes seremos de las cosas a mejorar. 

 

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