Reflexión sobre Didáctica de los textos literarios

El semestre llega a su fin y es hora de reflexionar sobre todo lo aprendido. Los últimos días de clase se nos planteó escoger un texto que resumiera o expresara cómo nos hemos sentido a lo largo del curso y lo que hemos aprendido. En este curso no solo he podido aprender cómo llevar textos a clase, sino que me ha hecho pensar qué tipo de profesora quiero ser en el futuro.

Después de buscar varios textos que definieran esta etapa que estamos viviendo, encontré un poema de Gabriel Celaya que representa exactamente lo que siento que es esta profesión:


Educar es lo mismo
que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
…y poner todo en marcha.
Para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador
soñar mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.

En este poema el autor quiere destacar la importancia del trabajo del profesor y cómo éste influye en la vida de sus alumnos. El profesor es esa figura que marca tanto para bien como para mal en la vida de una persona y, tal y como dice el profesor, ello seguirá incluso después de la muerte, ya que todos los conocimientos impartidos los guardará el estudiante.

Después de leer este poema sentí que debía llevarlo a clase y exponerlo a mis compañeros. Durante nuestra infancia y adolescencia hemos tenido diferentes profesores y siempre recordaremos con gran afecto algunos de ellos. Yo soy ese tipo de personas que quieren ser recordadas de esa manera, quiero ser ese tipo de profesor del que habla Celaya, quiero que esa bandera siempre esté enarbolada.

Ser profesor significa ser muchas cosas, tal y como dice el poema. Un buen profesor es aquel que, en mi opinión, no solo enseña, sino que es un psicólogo, un educador y alguien con quien contar. En esta asignatura he aprendido que a través de los textos podemos darles a nuestros alumnos una motivación y algo con lo que aprender.

Por último, este poema se podría utilizar en diferentes niveles. Aquí dejo la propuesta:

  • A1/A2: En elpoema podemos ver algunos verbos en infinitivo. Se podría pedir a los alumnos que dividieran los verbos en primera, segunda y tercera conjugación. Después, les pediría que los verbos que están conjugados, los pusieran en infinitivo en la división anterior de conjugaciones. Por último, les pediría que pensaran qué características debe tener su profesor ideal, en la que utilizaran adjetivos (paciente, educado, bueno, divertido…).
  • B1: Después de leer el texto, hablar sobre experiencias que hayan tenido en su vida o que describan qué profesor les marcó y por qué. También se les pediría que pensaran en las diferencias que creen que hay entre los profesores españoles y los de sus países.

Una vez terminada la asignatura, puedo decir que ésta me ha aportado no solo los conocimientos de cómo llevar al aula la literatura española, sino que me ha dado algo que tanto valoro: creatividad. Uno de los proyectos que más me han gustado ha sido el libro del artista, puesto que con mis compañeros hemos podido plasmar nuestras creencias sobre el aula de ELE.

Esta asignatura ha sido inspiradora y un soplo de aire fresco, necesario para todo docente que se inicia en esta preciosa aventura llamada enseñanza.

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