El error es positivo

A todos nos han inculcado que el error es algo negativo y que debemos hacer todo posible para evitarlo, ¿pero qué pasaría si descubriéramos que el error es algo positivo?

Atrás quedan las reprimendas de nuestros profesores de colegio castigando los errores que cometíamos. Debemos empezar a ver el fallo como un acto positivo y de gran valor. El error tiene un papel fundamental en la evaluación de un profesor, sobre todo uno de idiomas. Se debe entender el fallo como parte del proceso y no debe frustrar al estudiante, por lo que, si vemos que lo comete, no debemos ser invasivos porque podríamos crear un efecto negativo en su aprendizaje. Debemos explicar, primero, qué fases tiene:

  • Error presistemático: es el que el alumno hace cuando aún no se le ha explicado el temario. Por ejemplo, si un estudiante que está aprendiendo inglés comete el error de no poner la -s en la tercera persona del singular porque aún no se le ha explicado en clase, ese sería un error presistemático
  • Error sistemático: es la fase en la que el alumno aún no ha practicado lo suficiente y no está seguro a pesar de que se lo han enseñado. Por ejemplo, imaginemos que el profesor ya le ha explicado al alumno que la tercera persona del singular lleva -s en inglés y el alumno comete a veces fallos porque aún necesita más practica.
  • Error postsistemático: el alumno sabe que es un error y es consciente de ello pero a veces se le escapa. Es decir, el alumno ya sabe y es consciente de que debe poner la -s en tercera persona del singular pero a veces comete el fallo por no estar atento o por otro tipo de circunstancias, pero es plenamente consciente de que debe corregirlo.

Debemos dejarles claro a los alumnos que el error no es algo con lo que fustigarse, sino que debe ser una parte fundamental del aprendizaje y que corregir un error a tiempo previene la creación de fosilizaciones.  Las fosilizaciones son aquellos errores que los alumnos cometen porque no se han corregido a tiempo y que ahora son impermeables a cualquier tipo de corrección, porque el alumno los cometerá una y otra vez.

Llegados a este punto nos preguntaremos qué tipo de errores podemos encontrarnos en clase y por qué aparecen. Podemos distinguir dos tipos de errores:

  • Interlingüísticos o de transferencia: es un fallo debido por la influencia de la L1 (lengua materna)
  • Intralingüístico: error que el alumno comete por la L2 (lengua que se está aprendiendo, no materna). Suelen ser errores de sobregeneralización.

Así pues, como profesores, debemos animar a nuestros alumnos a que hablen y a que vean que el error es tan solo una parte del proceso, ya que muchos estudiantes no hablan en clase por medio a sentirse avergonzados por el fallo. Para poder llegar a la perfección o a ese 5% simbólico del que habla Selinker en los que los hablantes hablan como nativos, debemos equivocarnos mil y una veces.

 

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