Didáctica de los textos literarios

Reflexión inicial

 

      La literatura es un mar inmenso, que no tiene fin. Siempre he visto la literatura como un mundo paralelo en el que perderse y que hay tantos libros que no podría ver el fin. Un libro para mí es como un viaje lleno de emociones, nunca sabes lo que te espera en esas páginas y puede que te marque para toda la vida. Todo comienza por un título o una portada, y una vez lo abres te adentras en un mundo totalmente nuevo, como si el propio libro te transportara.

 

Si soy sincera no sé exactamente cuál fue mi primer libro ni cuándo empezó mi amor por la lectura. Lo que sí puedo afirmar es que han habido varios libros que han marcado mi vida. Uno de los primeros libros que recuerdo haber leído cuando era pequeña y que leí en pocos días por lo mucho que me gustaba era Harry Potter. Todo niño de mi época ha vivido la fiebre del pequeño mago y recordamos ese libro con nostalgia y gran felicidad. Leer Harry Potter me hizo comprender que un libro es algo más, que podía transportarme a una realidad paralela y hacerme soñar despierta y, es ahí, donde descubrí la magia de la literatura. Desde entonces leí libros de todo tipos, algunos me gustaron más y otros menos, y aunque la gente crea que leer un libro que no le gusta es una perdida de tiempo yo les recomiendo que todos deberíamos hacerlo, todos deberíamos leer un libro que no nos guste para darnos cuenta de las diferentes ideas y de qué géneros somos más afines. Personalmente debo decir que soy una lectora con una mente muy abierta, me gustan diversos géneros y autores. Uno de mis autores favoritos en poesía es Pablo Neruda y ya siendo una adolescente me enamoré de su libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Por otro lado, siendo un poco más mayor empecé a leer autores como Paulo Coelho o Albert Espinosa, con libros que ya pertenecen a mi pequeña selección de libros de cabecera.

     Como he dicho anteriormente, la literatura es un gran viaje, y para mí lo es literalmente. Mi pequeña manía cada vez que viajo es llevarme un libro para poder relajarme durante el trayecto y comprar un libro en el país al que voy. Siempre busco una pequeña librería  y le pregunto al dueño qué libro me recomendaría, algo que nunca falla. En la estantería tengo libros de diferentes países y en diferentes idiomas, algo de lo que estoy muy orgullosa. La literatura no tiene barreras, es un pozo de cultura sin fin en el que sumergirse siempre que uno esté dispuesto.

 

        Mi formación literaria comenzó en bachillerato donde cursé tanto literatura catalanacomo literatura española. Ambas clases fueron de lo más interesantes y despertaron en mí ese gusanillo de la curiosidad y de las ganas de volver a estudiar literatura siempre que pudiera. Años después, una vez entre en mi grado de Traducción e Interpretación me llevé una gran decepción al ver que no se podía cursar ninguna asignatura de literatura, pero eso cambió inesperadamente. En mi tercer año de grado decidí irme a Milán para realizar mi Erasmus y fue ahí donde por fin pude escoger dos asignaturas de literatura (literatura italiana e inglesa). La emoción de hacer literatura en otro país y encima en dos lenguas que no eran mis lenguas maternas fue de lo más especial y siempre tendré un recuerdo muy especial de esas clases.

 

He escogido esta asignatura porque, como he dicho anteriormente, la literatura es una parte muy importante de mi vida y siempre he tenido una buena experiencia a la hora de estudiarla. Creo que será muy interesante ver cómo afrontamos semana tras semana los retos que se nos propone y escuchar las diferentes opiniones de mis compañeros. Una de las cosas que espero de esta asignatura es poder juntar mi amor por la literatura con las actividades que se le proponen al alumno, adecuándose por completo al nivel. En mi opinión, la literatura debe estar presente en la enseñanza del español, pero creo que debemos incluir a nuevos autores, no solo los más conocidos. Una de las cuestiones más difíciles en mi caso es la de saber qué tipo de textos elegir. Hay tal variedad de textos que es imposible saber cuál elegir para que sea motivador y que a la vez se adecue al nivel del alumno. Bajo mi punto de vista, se debería conocer antes al alumno para estrechar esa búsqueda del texto perfecto. Por otro lado, creo que puedo aportar un poco de creatividad, pues me gusta innovar y aportar ideas nuevas. También me encantaría ayudar a mis compañeros a mejorar sus actividades así como espero que ellos lo hagan conmigo, pues creo que como mejor se aprende es tener un feedback de alguien con una visión objetiva.

 

La literatura es indispensable a la hora de estudiar un idioma, por lo que creo que será de vital importancia implementarla en la clase de ELE. Las opciones que tenemos son infinitas y con ella podemos trabajar cualquier aspecto de la lengua, ya sea vocabulario, gramática o incluso la pronunciación. Las opciones que tenemos son incontables y dependiendo del gusto de los alumnos podemos hacer de la literatura algo motivador. A partir de un texto no solo podemos enseñar lengua, sino también cultura, observando el contexto y explicando la circunstancias de cada uno de ellos. Espero poder contagiar a mis futuros alumnos de ese amor que tengo por la literatura. Sé que será un largo camino, pero espero que sea un gran trayecto.

 

 

 

1 Comment
  1. Muy buena explicación de tu pasión por la literatura, así como muy buena selección de imágenes que construyen una metáfora que lo relaciona todo! Cordialmente
    Glòria

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